
Es un proceso que acompaña nuestra existencia. Comienza durante el periodo de gestación donde se permanece durante nueve meses en un medio acuosa cálido y oscuro. Con el paso de días y meses se aprende primero a gatear, hasta poder dar los primeros pasos. Cierto instante se comienza a emitir sonidos que aquellos que nos rodean entienden y sonríen al escuchar.
Esperamos para podernos sentar en la mesa de los mayores. Para llegar hasta ese cajón donde se guardan las galletas. Para poder entrar a ese lugar que nos tienen prohibido el paso.
Permanecemos a la espera de una caricia sincera. De una mirada acompañada de un beso que recordaremos el resto de nuestra existencia. De un te quiero. De un sí y de a veces un no.
Continuamos esperando alegrías y algunas penas. Creando sueños que se conviertan en realidad. Esperanzas, ilusiones, deseos...
Contemplas la noche que precede al día y a su vez éste a otra noche. Al cobijo de una luna cambiante con el paso del tiempo. Tiempo que espera junto a nosotros el devenir de nuestras vidas. Visualizando allá a lo lejos el fin que esperamos desde un principio.








