...A buscar y no encontrar…
Miedo a vivir sin amparo o consuelo…
Miedo a caminar sin rumbo o dirección…
Miedo a caer, porque el éxito tiene muchos padrinos, pero el fracaso es huérfano…
Miedo a la incertidumbre…
Miedo a separarme aunque sea un segundo de ti y no volverte a ver…
Pero, no tengo miedo, porque siento que la suerte está conmigo a cada paso que doy por la senda de la vida.
Te entrego mi mano. Si así lo deseas, cógela. Podrás apoyarte en ella cuando resbales y no caerás. Podrás tener todo aquello que te ofrezco y ver todo lo que te muestro… Tan sólo es decisión tuya.
No me importa si lo haces o no, porque siempre estaré ocupando algún rinconcito sobre esta tierra, intentando hacer lo mejor en cada momento. Allá donde esté pensaré en ti.
EL MUNDO DIGITAL
Hace 17 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario