lunes, 17 de septiembre de 2007

Equinoccio



Pequeñas gotas forman, las caprichosas nubes que hoy cubren el sol. Que según el paso de los días su órbita elíptica se irá alejando de manera progresiva de la Tierra. Disminuyendo la luz y con ello el calor que recibimos de él.

Aquellos que pueden migran rumbo al sur, donde los rayos de esta estrella más calientan protegiendo con su presencia de las inclemencias climáticas, que quedan en otro lugar, en otras vidas...

En los húmedos tejados de caliza, mostrará su presencia un nuevo equinoccio.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Fluir...


Fluyen lágrimas
del olvidado dragón
al ver su sombra.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Verter...


Por un sollozo
se vierte un corazón
desconsolado.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Pasará?

Sentada observa el panorama que se extiende desde su balcón. Las castañas hojas de los árboles anuncian el despertar de un oso dormido. Que se acerca a paso manso para envolver con su suave capa blanca todo aquello que lo rodea.

Le embarga un escalofrío que anquilosa su fragil cuerpo. Al evocar fragmentos de su memoria que aún duelen. Cavilando si realmente volverá a pasar frío al despojarle violentamente de su abrigo, al andar por calles desiertas, al observar la calidez de una sonrisa dirigida en otra dirección...

viernes, 7 de septiembre de 2007

Proximidad

Miradas furtivas bajo una tenue luz, que se buscan, para luego perderse en alguna parte de la sala y reencontrarse en otro lugar. Donde el hielo y el fuego se funden al compás de una melodía, que parece no acabar.

Se alterna la distancia con el acercamiento. Donde saboreas la tibieza de un cuerpo que desea ser cautivado. Junto a su discreto aroma, que se hace más intenso en zonas como su cuello, sus muñecas, su pecho.

Observas sus labios entreabiertos que ofrecen una delicada sonrisa y te anuncian la entrada a un mundo de sabores, cálido y confortable. A la espera de que alguien ose traspasar el umbral de sus límites.

Correspondes a su gesto, rozando sutilmente su cadera. Sintiendo como se estremece durante unos instantes donde queda patente su indefensión. La acoges entre tus brazos para guiar sus movimientos con precisión.

Cada paso va acompañado de erotismo, algunos por insinuación, en otros por el deseo, a veces por la pasión, pero siempre la seducción que va impresa en su piel, en la tuya.

Recorres su silueta con las manos, quemando toda superficie bajo tus dedos. Viendo como busca protección en el abrigo de tu cuerpo. Donde tú eres el marco y ella un cuadro que harás lucir entre los demás como la obra más preciada.

La danza es la expresión vertical de un sentimiento horizontal, aquél que es capaz de unirnos, desdibujando toda diferencia. En él, meces su cuerpo, con suavidad y fortaleza. Percibiendo el poder que ejerces sobre su persona al sentirla tuya.

Sepárate para captar como se desgarra mientras agoniza. Acercarla para comprobar como se entrega, zozobra y se rinde a la evidencia. Olvidando toda voluntad que no sea la tuya. Hasta quedar sin fuerzas y caer exhausta a tus pies.

Con esta nota finaliza la danza, como una cajita de música esperando que la vuelvan a abrir.

jueves, 6 de septiembre de 2007

El amor...


El amor brujo
de una larga noche
me llevó a ti.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Bruma...


Entre la bruma
quebrando fría agua
se desdibuja.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Desde el interior

Un viajero entre dos ciudades, dos ideas, dos pensamientos, pero un mismo corazón que lucha por la vida. Parte de la tierra de los desheredados al encuentro de la esperanza. Con rumbo contrario al destino del sol, que se aleja por su izquierda hacia tierras más al sur. En su descenso pinta el cielo con toda una paleta de vivos colores: naranja, rojo, amarillo y de fondo el azul que continúa más allá del horizonte.

A su alrededor interminables campos de cereal, ya maduro, que se agitan con la tenue brisa. Bajo el calor de suaves caricias de una mano invisible. Como equipaje sólo un pequeño atillo a su espalda y como objeto más preciado su retina, que guarda instantáneas únicas, a cada palmo de tierra andado.

La estepa castellana saluda al caminante y lo acoge en el abrigo de sus llanuras, a la sombra de sus montes, en la profundidad de sus barrancos. En los cuales se vislumbra salpicando su árido contorno, sencillas casas de blancas paredes. Iluminadas por pequeñas luces amarillas, que le da un entorno bucólico a esa estampa que se abre en medio de una naturaleza dormida. Mientras sucumbe a la llamada de la noche. Dándole a toda la escena una tonalidad grisácea donde se desdibuja la separación entre lo mundano y lo celeste, formando un equilibrado conjunto de efímera belleza.

Atrás queda ya esa baldía región de caminos blanquecinos y polvorientos, muriendo de sed al pasar sobre ella los insolentes rayos solares, que cobran muy caro la luz que le proporciona cada día.

Un cielo...



Un cielo arde
entre dorado trigo
creando sueños.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Caen...


Caen las hojas
tiñéndose de ámbar
al atardecer.